| The Lantern
> Arts
Artista
argentina expone su obra en Columbus
marsh.2081@osu.edu Publicado: Martes, Noviembre 10, 2009 Updated: Miercoles, Noviembre 11, 2009
La artista Sol Halabi vendrá a Columbus el viernes para su primera exposición individual en los Estados Unidos. Halabi, de 32 años, es oriunda de Córdoba, Argentina. Ha estado pintando desde 1996 cuando comenzó a estudiar en la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba y la Escuela de Arte “Figueroa Alcorta”. Sol Halabi considera su trabajo
estrechamente relacionado consigo mismo, como una parte de ella se tratara.
"Con la creación, el inconsciente se manifiesta a sí misma como una fuerza instintiva que dirige la acción de la pintura - la elección de los motivos, colores, elementos y la intensidad de cada uno de estos", dice. "Cuando una obra es observada, el contenido inconsciente entra en el plano de la conciencia y aparece el sentido". Su rutina diaria estimula su proceso creativo. Ella nos habla como en la mañana comienza con la natación y luego entonces se viste con ropa cómoda, mate en mano se dirige a su taller.. Ella ama la música y tiene varios CDs que escucha mientras trabaja en su estudio. "La música acompaña los momentos de pintura en particular", dijo. "Una música suave en el rostro, el rock heavy en los fondos." Con respecto si trabaja en una obra o varias al mismo tiempo. A veces, puede comenzar por más de una o dos pero en algún momento una en particular la absorberá por completo. Nos dice como de alguna manera se obsesiona con esa pieza en particular y tiene que trabajar en ella hasta que concluya. "Puede tomar un montón de días, semanas…pero cuando termina, es un momento mágico don de la obra misma te dice: "Está terminada", y la alegría es inmensa. Para las pinturas utiliza, varios materiales y gusta de buscar nuevos e integrarlos. En esta serio de obras encontramos: oleos, acrílicos, tintas, alquitrán, el oro y a veces arena. El por qué de estos materiales? cada material da una sensación diferente. Una vez que el proceso artístico comienza, Halabi busca no pensar solo concentrarse en la misma acción y dejarse llevar por esta.
|
Sol
Halabi's "Act of Magic" is one of the works she will display
Friday. |
|
|
Al
preguntarle que siente como artista latinoamericana. Ella nos habla
de la capacidad que posee la cultura latinoamericana de combinar las
tendencias históricas y antiguas, como las nuevas influencias
que llegan de forma siempre indirecta a través del consumo. Esto
hace a la particularidad e identidad de los artistas latinoamericanos
y que ella puede ver en su propio trabajo. El trabajo de Halabi
fue reconocido por primera vez en 1999, cuando ganó un Salón
de dibujo No hay ningún tipo específico de arte que Halabi considera que está haciendo. Ella cree que las definiciones en la pintura para tratar de definir su arte sólo van en detrimento de las posibles interpretaciones que cada uno pueda hacer de ellas. "Solo pinto" dice. "No me gustan las definiciones. Una definición ayuda a comprender lo que está delante de ti, pero también funciona como un filtro... Cuando sólo se observa, otro tipo de conocimiento emerge, una certeza profunda, una verdad propia”. La inauguración de las obras de Halabi será desde 6 to 9 p.m. en A Muse Gallery. A Muse Gallery se enuentra localizada en 996 W. Third Ave., Grandview Heights. http://www.thelantern.com/arts/argentinian-artist-to-show-work-in-columbus-1.893487 |
||
|
ESTA SEMANA La artista argentina
Sol Halabi expone su trabajo en Panamá y nos habla sobre su obra,
su vida y sus motivaciones. Publicado el viernes 20 de julio de 2007 - Ellas Virtual, La Prensa. Edición No. 905. Panamá |
||
|
Bajo estos parámetros podríamos describir la obra de Sol Halabi como una combinación de sueños y realidades. Quién sabe estos dos elementos estén presentes en su obra, pero de otra manera. Los rostros que con trazos tan reales aparecen en fondos más bien abstractos, tienen un enorme parecido con su creadora. Ella más bien relaciona algunos de sus rasgos con los de su hermana, pero no deja de aceptar que mucho hay de ella en esas imágenes. ‘No estoy detrás de querer lograr la fisonomía de alguien en particular, porque no es la idea de la obra. La obra está muy relacionada conmigo, es como una parte unida a mí’, comenta Halabi, mientras conversamos en uno de los espacios de la galería de arte. Esa coherencia que es fácil de encontrar en sus obras fue algo que ella descubrió tiempo después. ‘Es algo que me pertenecía pero que no me daba cuenta que podía trabajar o mostrar’. Esos rostros no son personajes particulares. Son la forma de expresar ese mundo propio de la artista y que al entrar en contacto con el espectador se hacen también parte de él. Halabi considera sus obras como fruto de la acción, no del pensamiento. ‘Ni siquiera pienso mucho, me pongo a trabajar y voy viendo qué va surgiendo’. Por eso, no considera que haya un propósito de querer decir algo en sus cuadros, pero entiende que en ese 'no querer decir nada' surgen muchas cosas, pues la pintura tiene un lenguaje propio, muy ajeno al de las palabras. ‘El arte responde a otras leyes, no trabaja con la razón’, dice la artista argentina. Es esta la razón por la que ella considera que cuando se desea imponer la razón, la pintura pierde. ‘Cuando tú te aflojas y dejas que salgan, salen cosas que no sabías que tenías dentro, cosas que ni siquiera elaboraste y se elaboran en la pintura. Pero cuando tengo deseos de ver de qué tratan, a dónde van, qué son, a qué se refieren, porque tampoco puedes decir que pintas porque pintas y punto, creo que tienen que ver con mi situación más íntima que recuerdo desde los 6 años’. Esa situación es sentir el absurdo de estar parado en algún lugar en el que no sabes para qué estás, ni por qué estás. ‘Creo que esas figuras que están en el cuadro también se preguntan dónde estoy, para qué estoy, mirando hacia afuera para ver si alguien se lo puede resolver. Y toda esa materia alrededor es como si fuera la existencia misma y tú estás allí parado en un lugar sin saber por qué te está rodeando lo que te está rodeando’, detalla Halabi. Es un sentimiento que se iguala con el de pintar. ‘Cuando quiero meter la cabeza (pensar), las cosas se cortan, se complican, y cuando te aflojas, las cosas surgen y es como tratar de aflojarte en medio del caos’. No se trata de reflejar momentos específicos de la vida, sin embargo, algunos de esos rostros reflejan una placidez que sólo pueden lograrla una gran paz interna y otros, batallan un poco con la oscuridad que les acompaña. Y no es que ella haya decidido pintar conscientemente su alegría o un momento taciturno. Son cosas de las que sólo el inconsciente es capaz. Referencias Más que tener referentes pictóricos, Halabi busca sustento en palabras. ‘Me gusta leer, me encanta lo que dice Jung (Carl Gustav), habla del poder del inconsciente y que el inconsciente no se limita a una persona en particular, no se limita a tu historia personal’. Esta forma de ver las cosas tiene mucho sentido para la pintora, pues ‘si no fuera así nadie sentiría nada por mis pinturas, serían algo que no tienen nada que ver con los demás. Nadie va a querer algo como un mero adorno, es porque le transmite algo y eso que transmite no es lo que yo pienso, transmite las cosas que al espectador le surgen en ese momento’, detalla Halabi. |
En el momento en que una obra cuelga en una sala de exposición, la visión de su creador ya no es la que aparece. De acuerdo con la artista, aparecen entonces las imágenes de lo que el espectador está viendo. ‘La pintura tiene una función para nosotros en el taller, pero esas funciones cambian cuando sale de allí. Ya en la pared dice muchísimas cosas al que está enfrente, pero no necesariamente son mis cosas las que están enfrente. Tal vez ya no aparece nada mío’. Ese inconsciente personal del artista se apoya sobre un inconsciente colectivo, que según Halabi, ‘es el que nos hace seres humanos’. Así es que esa información, unida a las vivencias e historias de cada cual, generan ese mensaje que cada quien ve. Un mensaje diferente pero con puntos en común: emociones, sentimientos. ‘El que ve un rostro o una mirada recordará algo propio, pero en el fondo nos unimos a través de esa emoción’. En blanco Para Halabi, más que pánico ante una hoja en blanco, el comenzar una obra es lanzarse a una pileta. Por el tipo de obra que realiza, no se trata de bocetos altamente estructurados. Por el contario, lo más probable es que la obra termine como algo totalmente diferente a lo que se inició. Si la estructura es muy cerrada, es probable que la obra no prospere, sin embargo, si hay sólo un breve planteamiento, podría terminar como algo muy rico. Seis personajes pueden terminar convertidos en uno, detalles pueden ser cubiertos, cambiados o alterados. ‘Lo importante es interactuar con la tela, cuanto más tela manche con algo más rápido voy a comenzar a trabajar y más fácil va a ser para mí que me surja lo que quiera pintar. A veces no sale el primer día y no te das cuenta en qué va a terminar esa obra, a veces va surgiendo a los días, a las semanas, y hay que tener una paciencia infinita’, afirma Halabi. Porque aunque algunos vean en un lienzo una obra terminada, si a la creadora algo le molesta íntimamente, decidirá que eso no sale del taller. ‘Generalmente lo rompo o algo le pasa. Lo pongo en algún lugar de paso, después se cae, después lo pisé, después se le cae un tarro de pintura, luego lo usé para embalar algo y ya no existe más’. Pero en la mayoría de los casos ese error se convierte en un elemento de una obra diferente. ‘Cuando trabajo con algo que no está bien, lo cubro o le saco algo y me quedan cosas que sí me gustan. En lugar de tirar la obra, saco o retiro o vuelvo a pintar encima y lo que está abajo aflora muchas veces y me gusta porque es como trabajar con la huella de las cosas’. Huellas que hacen su trabajo mucho más singular y que convierten un error en un detalle principal de una obra diferente. ‘Por más que tapes te das cuenta que la tela no está virgen, hay algo debajo’. Definitivamente en una obra hay mucho más que lo que se ve en la superficie. Si no lo consideran así, pregúntenle a Sol Halabi.
http://www.ellasvirtual.com/history/mensual.htm
|
|
| |
||
Mirie Mouynés
En su mundo, nada es lo que parece ser. Cada mirada nos desvela nuevas posibilidades y nos deja queriendo descubrir más. La serenidad de esos rostros clásicos, contrasta con la fuerza del entorno, la luz y las sombras, la intensidad del color, esos grafismos y fórmulas que aparecen, como rasgados con las uñas, tratando de arrancarle el sentido a la vida. En esta nueva vuelta de la pintura, cuando el hombre reclama el protagonismo que la vertiginosidad y el anonimato de nuestra época le ha robado, Sol nos presenta una obra que llega a la fibra íntima de lo que somos. Con un dejo de ironía a veces o simplemente como una médium, Halabi plasma nuestros sueños y angustias, ansias y miedos, soledad y carencias; el drama de la existencia humana. No pinta personas, retrata nuestra humanidad. No importa con cuánto ahínco el entorno se empeñe en atraparlos, las circunstancias no pueden adueñarse de ellos. Bajo capas de óleo, acrílico y materiales no convencionales como la cera de abeja, el alquitrán, la arena y el polvo de mármol, ese universo orgánico de texturas y colores muestra la vulnerabilidad del hombre, pero sus personajes siguen allí, desafiantes, ajenos. Quizás sea su luminosidad la que, a pesar de todo, les muestra el camino, más allá de esos espacios extraños, en los que el tiempo pareciera haberse detenido. |
|
Ajena a tendencias pasajeras, creadora de un cosmos propio, Halabi entra en el mundo del arte con la madurez de quien ha caminado largos trechos. Con apenas 29 años, reconocida como una de las artistas cordobesas más destacadas de su generación, la obra de Sol forma parte de importantes colecciones públicas y privadas de la Argentina y del extranjero. Hace un par de años, vi una de sus obras por primera vez y no pude dejar de mirarla. Desde entonces supe que tenía que dar con ella, buscarla dentro de la soledad de sus paisajes, en sus silencios, en la mirada de esos rostros eternos. Me atrapó su contemporaneidad, su arrojo, su gran capacidad de introspección, la humanidad de su obra, su maestría. Y es que quien ve la obra de Sol Halabi no puede olvidarla. Todo parece estar allí, contenido en un universo propio donde no sobra ni falta nada, excepto nosotros, quizás. Y, entonces, nos asomamos a su mundo, caminamos de su mano, nos dejamos llevar, tan sólo para darnos cuenta de que quedamos con ganas de más, de seguir buscando, llenos de una y mil preguntas…. |
|
Artemio
Rodríguez LA EXPERIENCIA ESTÉTICA Y LAS RECIENTES SIGNIFICACIONES. Si advertimos que un artista fractura la rigidez de la tradición en su constante adherencia al proceso del arte, nos predispones a recibir con complacencia una “nueva realidad”. Ya desde Guillaume Apollinaire, con su obsesión por lo “raro” y Walter Benjamín, con su “manera surrealista de pensar”, se nos previno que lo real o lo cierto, no sin rareza, son de contenido inestable y susceptible aceptándose así que están en condiciones de revelar otra verdad u otra existencia que por igual, pueden expresar contextos expresivos. Admitimos que Sol Halabi es solidaria a la anterior reflexión, pues no se empeña en dar la versión que con vacilación dictan los sentidos, sino que prefiere mostrar el resultado de su capacidad de conocer, tanto como de elegir y comunicar con criterio personal, actitud que la instala lejos de quienes insisten en soluciones gestadas y, a menudo, carentes de nuevas significaciones. Los secretos de la contemplación estética, que en todos los casos se da “desinteresadamente” (Kant), admiten ser descubiertos, a condición de que se observen con esmero las señales que corren por orden de la técnica u oficio adaptado a la obra, aunque es más urgente y básico centrar, con cuidado de ceremonia, los caracteres mágicos, creadores que templan la labor, arte. Sírvenos de referencia el resultado definitivo que la pintora alcanza con materiales fuera de convención: citemos el uso del alquitrán, substancia obscura de presencia sobresaliente cuando se lo convoca a compartir espacios con manchas de cualquier color, y que al ser ingrediente cáustico, frena los excesos de luz. En
los trabajos exhibidos, materia neutra y tintas que relucen, concretan
una unidad acertada. La experiencia estética de la autora, a pesar
de la corta trayectoria profesional, es manifiesta. En
sus definiciones plásticas ha moderado, en suma, la templanza y
la osadía, calidades imprescindibles al explorar las realidades
distintas, graciosas o crueles, de nuestra temporaneidad.
|
|
TRES
ARTISTAS EMERGENTES
|
|
Sebastián
Della Giustina ”
POR TU SOMBRA”. Hace tiempo que entro en las muestras esperando algo y que salgo con la misma sensación de repetición, de refrito de vanguardia de principio del siglo pasado, de cosa vista y re-vista. Por azar, causalidad, o lo que sea, entré a la Casona esperando encontrarme otra vez con lo mismo de siempre, y por un momento pensé que era así. Pasé rápido por la primera de las muestras y fui a ver que pasaba en el subsuelo. Nada indicaba que allí había alguna exposición, pero igual bajé. El climax del subsuelo siempre es atractivo, las luces ámbar, dirigidas, escénicas, la penumbra y el olor a humedad. Antes de mirar retiro un folleto y leo una cita de un tal Nietzche que dice: “una cosa que queda explicada, deja de interesarnos”. Touché. Los colores son brillantes y oscilan en los tierra. Las pinturas son oscuras. Tibias. Pero no le teme al blanco que aparece decidido, como cada una de las pinceladas. La composición es firme, equilibrada, pero no por ello rígida o aburrida. Una serie de grafismos intentan explicar que pasa y en el entenderlo radica el misterio, un lenguaje rascado sobre la pincelada, letras, números, sutiles, precisos, necesarios. Los personajes vienen del fondo, un fondo que se presiente por sobre las demás capas de pintura. Los rostros atemporales tienen una reminiscencia renacentista, pero desde una mirada inteligente. Nada sobra y nada falta en las pinturas de Sol Halabí. No solo se nota el manejo preciso de la técnica sino, y por sobre todo, que tiene algo para decir. No explica, sugiere. Es coherente, interesante y consistente. No aburre. Propone. Por casualidad veo que nació en el 77`. Alguien está diciendo algo con una voz nueva. Para tenerlo en cuenta.
|